Cargando...
Cargando...


La piedra caliza francesa hereda millones de años de sedimentación geológica, su tonalidad blanco cremoso impregnada de ecos de vida marina fosilizada, su porosidad sutil respira con vitalidad natural; la instalación de 1200×2400mm transforma superficies acabadas en mate en galerías que capturan luz donde cada cavidad se convierte en recipiente de sombra y luminosidad.


